En abril
 |
Guglielmo Perina |
| |
Abril, mes en que celebramos el “Día del Niño” (y de la Niña también, ¡qué caray!) Ya el año pasado -recordarán quienes leen con asiduidad esta revista electrónica- intenté estructurar esa fecha según la edad y según las edades, especulando qué edades y qué otros días (y en qué cantidades de días al año para cada diferente edad) habría que celebrar según correspondiera a cada quien.

Todo ello supuesto que es una cuasi-necesidad social imperiosa hacer ese tipo de asignaciones; a los niños y niñas, a las madres (y a los padres), a las suegras y suegros, a las cuñadas y cuñados, a los tíos y tías, a las vecinas y vecinos, a los carteros, a los lecheros (pero ¡ya no los hay!, hoy en día la leche se compra en el super, en Tetrapak), al ginecólogo/a, al psicólogo, al cardiólogo, al pedicurista, al peluquero, etc. etc.
Acabaría sucediendo como con el Santoral; tres o cuatro canonizaditos al día para que quepan todos en los escasos 365 días que tiene el calendario “standard”. Y es que el prurito de encontrar motivantes de “celebración” es tan común (casi me veo tentado de declarar natural entre nosotros homínidos -¡y de todas las razas y nacionalidades, además!) so pretexto de la más gratuita y absurda de cuantas fruslerías podamos concebir, como lo demuestran muy fehacientemente las celebraciones de esas fechas, que uno se pregunta (al menos este uno) a qué responde semejante necesidad.
Creo que a una sed imperiosa de romper el tedio implícito de lo cotidiano. Cueste lo que cueste. Como prueba citaré un documental brasileiro (que fielmente es re-transmitido por televisión año tras año pocos días antes de que comience la cuaresma). Ya habrán adivinados Uds.; es un detallado documental de los preparativos para el Desfile de Carnaval de Río de Janeiro. Dichos preparativos implican -si recuerdo bien- algo así como diez meses. Con los costos que conlleva tener todo un ejército de artesanos trabajando diligentemente en los preparativos de ese arte enormemente sano que será el -eso sí, fastuosísimo- desfile del Martes (anterior al Miércoles de Ceniza) de Despedida de la Carne . . .
Espero que hayan todas y todos disfrutado (con todos los deleitables frutos de la carne que eso implica) esos Celebrables Días previos a la ahora ya por terminar Cuaresma.
Guglielmo Perina
|
|