Los símbolos de Navidad
En la Navidad, por tradición, la mayoría de las familias en el mundo adornan sus hogares con diversos artículos alusivos. Los germanos iniciaron la práctica de vestir a los árboles que en invierno han perdido sus hojas. Primero lo hicieron con manzanas o piedras pintadas, de ahí surgieron los adornos y fue hasta el año de 1750 cuando se comenzaron a utilizar las esferas o bolas de cristal.
La costumbre de colocar el nacimiento surgió en 1220 cuando San Francisco de Asís popularizó la costumbre de armar un pesebre, pues en su viaje a Belén quedó asombrado por la manera como se celebraba la Navidad, por lo tanto pidió autorización al Papa Honorio III para representar el nacimiento de Jesús con un pesebre viviente. A partir de ese momento la tradición se extendió por Europa y luego al resto del mundo.

En la actualidad, Santa Claus o Papá Noel, el pino y el pesebre son los símbolos universales de la Navidad, así como la costumbre de desearles a todos, y en todas partes, felices fiestas.
En México, las posadas no pueden faltar porque son consideradas una tradición muy mexicana y simbolizan el recorrido que hicieron la virgen María y su esposo José al salir de Nazaret, cuyo viaje constó de nueve etapas. Por esta razón se festejan en 9 días y concluye con la llegada a Belén y la búsqueda de alojamiento, que por no encontrarlo María tuvo que dar a luz en un pesebre.
Para los indígenas, las posadas gozaron de gran aceptación, ya que estas procesiones aludían también a la historia de peregrinar y a la conmemoración del nacimiento de Huitzilopochtli que se festejaba con banquetes en esa misma fecha.
En 1586 Fray Diego de Soria, prior del convento de San Agustín Acolman, solicitó autorización al Papa Sixto V para celebrar las misas denominadas aguinaldo del 16 al 24 de diciembre, lapso en que también se realizan las posadas; éstas se desarrollaban en los atrios de las iglesias en procesión y parando en cada una de las capillas posas.
Con el paso del tiempo, las costumbres se han transformado y las posadas son fiestas domiciliarias que se celebran en diferentes casas durante las nueve noches. Se inicia con la procesión encabezada por los peregrinos (José y María), la gente acompaña a los peregrinos con velas o faroles encendidos y cantan las letanías hasta llegar a la puerta donde se pide posada, unos permanecen adentro y otros afuera y se cantan los versos de la pedida de posada; al terminar, se abre la puerta y todos entran. Con gran alboroto se prenden las luces, se rompe la piñata con los ojos vendados, se regala fruta y dulces y se ofrece ponche.
Comité Editorial www.emujeres.net
|
|