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El origen del día del amor y la amistad

Lic. Hortensia Flores G.
 

¿Día del amor y la amistad gracias a Rómulo y Remo?

¿Si alguien te dijera que la celebración del día del amor y la amistad tiene relación con la historia de la fundación de Roma lo podrías creer?,  sueña año extraño pero así es, dado que todo comienza con la fiesta de las Lupercales. Según el escritor griego Plutarco ésta celebración pudo provenir de mucho tiempo atrás,  quizás con la llegada de Evandro el Arcadio a Italia, o bien esta relacionada con la historia de Rómulo y Remo, versión de la que se tiene mayor referencia.

Para explicar lo anterior empecemos por el momento en que Rea Silvia hija de Numitor,  es poseída por Marte mientras ella duerme a la orilla de un río quedando embarazada. De este encuentro nacen dos niños a los que bautizan con los nombres de Rómulo y Remo.

El Rey Amulio quién había destronado a Numitor,  con el fin de evitar que existan descendientes varones de su hermano,  ordena que los gemelos sean arrojados al río Nilo en una cesta.  La cesta es atrapada por las raíces de una higuera que se encontraba fuera de una gruta en el Monte Palatino, (llamada posteriormente “Ruminalis” en honor de Rómulo y Remo),  entonces el Fauno Luperco (Dios de la mitología romana de los campos y rebaños,  llamado también Lupercus “ que significa el que protege del lobo”)  al encontrarlos,  toma la forma de una loba conocida con el nombre de “Luperca” los amamanta y los cuida hasta que son recogidos por un pastor llamado Fáustulo.

Cuando Rómulo y Remo crecen logran vencer a Amulio y su abuelo Numitor les permite que funden otra ciudad donde los encontró la Loba (así nace Roma),   es por ello que regresan al lugar corriendo llenos de júbilo,  cubiertos con las pieles de las víctimas y con sus espadas ensangrentadas, las que colocan sobre su frente como símbolo de la lucha y el peligro por el que pasaron y al quedar manchados de sangre,  se limpian con leche como recuerdo de su crianza.

Cuenta la historia,  que llegó un momento en que las mujeres romanas se volvieron estériles, ante la gravedad y esperando encontrar la solución a ésta situación,  Rómulo y Remo deciden consultar en el bosque Esquilo el Oráculo de Juno (Diosa de la feminidad y del matrimonio) y ella les dice “Madres del Lacio, que os fecunde un macho cabrío velludo”.  Así es como se inicia un rito de purificación y fertilidad el cual fue conocido como Lupercalia o festejo de las Lupercalias, nombre que al parecer se deriva de “lupus” (lobo, representación de Fauno Luperco) e hircus (macho cabrío, un animal impuro).

Plutarco explica que éste rito estaba a cargo de los “Lupercos” o Sodales Luperci”  (amigos del lobo)  que eran elegidos anualmente.  Al principio eran pastores y después fueron jóvenes pertenecientes a las familias más importantes de la ciudad, sobrevivientes del rito de inicio de su etapa adulta,  que consistía en una cacería en el bosque comportándose como lobos.  Esta secta se dividió en dos secciones los Luperci Fabiani y Luperci Quinctilli, hasta que Julio César creó otra división con su nombre que fue conocida como  “Luperci Tulii”,  siendo Marco Antonio su primer representante.

Recordando la acción de Rómulo y Remo y en honor del Dios “Lupercus” de la fertilidad,  bajo la sombra de la “Ruminalis”,  se celebraban “Las Lupercalia o Lupercales” cada 15 de febrero (ante diem XV Kalendas Martias).   Ese día en la gruta del Monte Palatino, dos grupos de “Luperci” sacrificaban un perro y un macho cabrío, ambos animales considerados impuros.  Con el cuchillo lleno de sangre,  los jefes de cada grupo se tocaban la frente y después se la limpiaban con lana remojada en leche de cabra. Después cortaban la piel de los animales en tiras o “februa”,  entonces casi desnudos (únicamente cubiertos con la piel de la cabra sacrificada),  iniciaban la carrera sendero abajo, azotando a quienes se cruzaban en su camino, ya que ser golpeado por la “februa”,  era un acto de purificación o “februatio”.

Por cierto se cree que el nombre del mes de Febrero proviene de “februa” o de la conjunción de las deidades Februo y del sobrenombre de Juno “Februalis” (la que purifica).

Según Ovidio (poeta de inicios del imperio) y Plutarco,  principalmente eran las mujeres las que se ofrecían voluntariamente a ser golpeadas en las manos o en la espalda,  para dos fines ya sea para aumentar su fertilidad al ponerse el cuerpo morado a consecuencia de los golpes, puesto que se creía que el látigo emulaba al miembro viril;  o bien, para dar a luz fácilmente si ya estaban embarazadas.  Cabe destacar que en ese tiempo el color morado identificaba a las prostitutas, sobre todo a las “lupas o lobas”, que eran las amantes de los Luperci.

Para el siglo III las Lupercales se celebraban en honor del Dios dela fertilidad “Lupercus”, siendo el fundamento principal de esta fiesta,  la rifa de las mujeres que servirían de entretenimiento a cada hombre durante todo el año, es por ello que empezaron a ser consideradas prácticas sadomasoquistas estimulantes de la libido y del desbordamiento sexual, por su clima de desenfreno y frenesí.  Por lo tanto en el año 392 d.c. Teodosio el Emperador declara ilegal las prácticas paganas y desaparece el colegio sacerdotal de los Lupercos y las Lupercales.  Sin embargo todavía en el año 448 se seguían practicando las festividades mezcladas con fiestas cristianas-

Fue el Papa Virgilio en el siglo VI,  con el propósito de acabar con esta fiesta publica un decreto en el que prohíbe oficialmente a los cristianos las Lupercales y para mantener el sentido de “Purificación”  sustituye ésta fiesta con la Celebración de la Purificación de la Virgen María, conocida como “la Candelaria”

Por otra parte para contrarrestar el carácter sexual de las lupercales, el Papa Gelasio I o San Gelasio,  nacido en el norte de África,  que gobernó a la iglesia católica en el período de 492 a 496 D.C,  proclama mártir a Valentín e instituye la festividad de San Valentín "Patrón de los Enamorados", el 14 de febrero, y en virtud de que ya no se iban a realizar las rifas de mujeres entre lo  hombres, para continuar en cierto modo con ese rito, ordeno que se llevará a cabo la rifa en la que los muchachos y muchachas de una urna sacarían el nombre de un santo o santa, del cual debían imitar sus “virtudes” durante todo el año.

Por supuesto que el cambio no fue satisfactorio para los romanos, por lo tanto para no extrañar a la compañera de cada febrero, decidieron no esperar la rifa y enviaron tarjetas con su nombre a la mujer que les atraía.  De ahí se cree que nació la costumbre de regalar las tarjetas el Día del Amor y la Amistad.

Por lo tanto aunque suene extraño Rómulo y Remo tuvieron mucho que ver con el día del Día del Amor y la Amistad.  ¡Feliz Día de San Valentín!

¡ Hasta la próxima ¡

Lic. Hortensia Flores G.

 

 
 
 
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