La historia del bikini
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Lic. Hortensia Flores G. |
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Este mes de julio cumple 62 años una de las prendas de vestir que más controversia, escándalo y revuelo generó desde su primera aparición, nos referimos al “sensual Bikini”.
Se dice que la creación del Bikini, se la debemos al francés Louis Réard, quien antes de ser conocido como diseñador era ingeniero mecánico, hasta que a mediados de la década de los cuarenta, al hacerse cargo del negocio de lencería de su madre y pensando en las mujeres que había visto en las playas de Saint Tropez, que para poder asolearse mejor, recurrían a “arremangarse o enrollarse” el traje de baño; en su taller de diseño de automóviles en Paris crea el “traje de baño más minúsculo, que el más minúsculo” compuesto de “cuatro triángulos hecho con solo 76 cms. de tela”.
La prenda era tan “impropia”, ya que mostraba el ombligo, que para poderla presentar, Réard tuvo que recurrir a Micheline Bernardini, conocida como “stripper” por unos y como bailarina exótica del casino de Paris por otros, para que ella lo modelara, ya que no logro que alguna modelo profesional francesa aceptara posar con el diminuto traje de baño.
Es así como el 3 de julio de 1946 en la piscina Molitor de Paris, se presentó la Srita. Bernardini, portando por primera vez en la historia de la moda la diminuta prenda.
No se sabe a ciencia cierta quien le dio nombre al traje de baño, ya que existen diversas versiones al respecto: Una dice que fue Jacques Heim socio de Réard, otros dicen que fue la propia Michele Bernardini y otros aseguran que fue su diseñador. El único punto en el que la mayoría de las versiones coincide, es que el nombre fue en honor de uno de los Atolones que forman parte del archipiélago del Océano Pacífico conocido como “Islas Marshall”, llamado el “Atolón Bikini”.
Pero que relación podía tener el traje de baño con este Atolón compuesto por 36 islas, la respuesta es que en este lugar, el 30 de junio de 1946 (días antes de la presentación del Bikini), Estados Unidos realizó las primeras pruebas nucleares, lanzando la primera bomba a la que nombraron “GILDA”. Cabe destacar que en dicho lugar se llevaron a cabo un total de 23 pruebas nucleares, entre los años 1946 y 1958, incluyendo la detonación en 1954, de la primera bomba H.

Es por ello, que considerando las reacciones que la diminuta prenda iba a desatar, (las cuales se esperaba fueran toda una “explosión”), se llegó a la conclusión que la prenda no podría tener mejor nombre que el de BIKINI.
“Le bikini” no fue bien aceptado y Louis Réard recurrió a la publicidad aérea, así fue como en el cielo de Cannes se llegó a ver el anuncio: “Bikini… el más pequeño traje de baño del mundo”.
Por mucho tiempo el bikini se vio envuelto en procesos legales y prohibiciones, fue atacado por los moralistas de todo el mundo, al grado que en Brasil hasta crearon una asociación “antibikini”.
Realmente la prenda empezó a ser aceptada hasta los años 60 en América, no así en España, Grecia y Portugal en virtud de sus creencias políticas y religiosas.
Al respecto Carmen Martínez Bordiú “En el loco de la Colina” cuenta lo que le dijo su abuelo el Generalísimo Franco al verla usar un Bikini, “¿Es que compraís la ropa al peso?”.
Cabe mencionar que el creador del Bikini Louis, Réard, murió en Suiza en 1984, cuando ya no era reconocido ni mencionado, ya que su obra fue copiada y perfeccionada en todo el mundo.
Ahora bien, que opinarías si te dijera que el Bikini no tiene 62 años sino más de 3600 años.
Resulta que en Sicilia en la Piazza Armerina, en la provincia de Enna-Italia, se encuentra la Villa Romana del Casale, que por cierto en 1997 fue nombrada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
En esta villa, que cuenta con un total de 50 salas, se encuentran una serie de mosaicos de la época romana muy bien conservados, aproximadamente del año 1600 a.c., a través de lo cuales se pueden conocer detalles importantes de la vida cotidiana de la sociedad romana. En estos mosaicos se aprecian imágenes de escenas de juegos, danzas, actividades de caza y deportivas, así como de la mitología romana.
En una de las salas de la Villa, llamada la Sala delle Dieci ragazze (Sala de las diez muchachas), se encuentra un mosaico que muestra un juego similar al voleibol, donde las mujeres visten un atuendo el cual podríamos describir como un BIKINI.
De igual forma existen piezas griegas de cerámica de más de 2500 años, que muestran mujeres vistiendo un diminuto traje de dos piezas, muy similar al BIKINI.
El BIKINI fue tema tanto para los moralistas, los expertos en moda, como para el mundo entero, y fue considerado como un triunfo para la emancipación de la mujer, así lo expresó Oliver Saillard historiador francés de la moda que dijo: “el Bikini se impuso a sí mismo debido al poder de las mujeres, y no al poder de la moda”.
Asimismo sirvió de tema para componer canciones como el caso de la famosa y muy pegajosa canción llamada en inglés "Itsy Bitsy Teenie Weenie Yelow Polka Dot Bikini”, escrita por Paul Vance and Lee Pockriss, interpretada por el Cantante Brian Hyland, o en sus versiones en español del “Bikini Amarilo”, que dieron a conocer grupos como Los Sacados, los Boppers o el cantante Manolo Muñoz.
La canción cuenta la historia de una chica que no quiere salir del vestidor porque trae puesto un bikini amarillo de lunares diminuto, y tiene miedo, esta nerviosa y le apena que la gente la vea.
El caso es, que aún con sus 62 o más de 3600 años, el BIKINI sigue siendo el traje de baño más popular, pero aún así creo que hay que tomar en cuenta las palabras de la escritora francesa Genevive Antoine Dariux, que en 1964, en su libro Elegancia”, en el capítulo denominado “Playa y Desnudez” escribió: “A menos de tener una figura impecable, a menos que la edad no llegue a los veinte años y se tenga la piel tensa y un moreno dorado, es preferible llevar un traje de baño entero que favorece mucho más la figura y es más elegante que un dos piezas”. ¿Y tú, estás de acuerdo con ella?
¡Hasta la próxima!
Lic. Hortensia Flores G.
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