CONOCIENDO NUESTRO AUTOMOVIL
PRESION DE AIRE Y DESEMPEÑO SOBRE PISO SECO
 |
Ing. Rocío Arciniega |
|

La capacidad de carga de las llantas es determinada por el tamaño de la llanta y por la presión de inflado. Llantas grandes y presiones altas proporcionan más capacidad de carga, mientras que llantas más pequeñas y presiones más bajas proporcionan menos capacidad.
Las llantas correctamente infladas reciben el soporte apropiado de la presión de aire contenido para proporcionar una distribución uniforme de carga a través de la pisada. Esto tiene un impacto significativo en el desgaste, la resistencia de rodada y la durabilidad, así como en una rápida y precisa respuesta de manejo.
No es sencillo determinar cuando las llantas se encuentran por debajo de su presión óptima de inflado a simple vista. El aspecto de la llanta por sí sola no confirma la presión. No se pueden utilizar los ojos como medidor de presión de las llantas.
Las llantas correctamente infladas proporcionan buena respuesta y dirección confiable mientras que las mismas llantas en un estado de bajo inflado proporcionan un desempeño deficiente. Las llantas mal infladas requieren más intervención de manejo para iniciar maniobras, son más lentas para responder, están fuera de sincronía durante las transiciones en lugar de moverse al unísono. La reacción de las llantas traseras es más lenta que la de las llantas delanteras, dando como resultado una sensación de desequilibrio que el conductor percibe inmediatamente.
Las llantas mal infladas muestran una fuerza de estado-en-alerta aceptable una vez que se estabilizan en caminos resbalosos, pero el vehículo tiende a no responder cuando se cambia de dirección.
En pocas palabras, el buen funcionamiento que el fabricante construye, puede ser bloqueado por presiones bajas en las llantas.
Ajusta la presión de tus llantas según se indica en el manual del usuario de tu vehículo. Verifica la presión de inflado por lo menos una vez al mes y antes de realizar viajes en carretera.
PRESIÓN DE AIRE Y DESEMPEÑO SOBRE PISO MOJADO
La capacidad de carga de las llantas es determinada por el tamaño de la llanta y por la presión de inflado. Llantas grandes y presiones altas proporcionan más capacidad de carga, mientras que llantas más pequeñas y presiones más bajas proporcionan menos capacidad.
Una llanta mal inflada tiende a usar más rápidamente las áreas del hombro que el centro de la rodada. Esto es porque hay insuficiente presión de aire que permita que el centro de la rodada cargue con su parte proporcional de peso. Una llanta correctamente inflada recibe el soporte apropiado de la presión del aire contenido para proporcionar una distribución uniforme de carga a través de la rodada. Esto tiene un impacto significativo en el desgaste y la durabilidad, así como en una resistencia efectiva al acuaplaneo para mantener una adecuada tracción sobre piso mojado.
Los gases se pueden comprimir y mover muy fácilmente, pero los líquidos no se comprimen y se requiere de energía significativa para moverlos. Las llantas desplazan fácilmente el aire a su alrededor y lo hacen a través del diseño de su pisada al rodar. Sin embargo, cuando el agua se acumula en la superficie de las carreteras, la velocidad y el peso del vehículo, así como el diseño de rodada de las llantas, la profundidad de pisada y la uniformidad de la presión de la huella, determinan si las llantas serán forzadas a acuaplanear.
Una llanta correctamente inflada tendrá bastante presión en el centro de su rodada para resistir colapsos.
Una llanta que está levemente mal inflada aplicará menos presión al centro de la pisada y se hará levemente cóncava.
Una llanta que es significativamente mal inflada, permitirá que el centro de la rodada colapse y se vuelva muy cóncava, atrapando el agua en lugar de dejarla fluir a través del diseño de la rodada.
Aunque es muy arriesgado conducir al límite de la capacidad de una llanta en condiciones de lluvia, si se cuenta con llantas correctamente infladas, se tendrá una dirección confiable. Conducir con las llantas traseras mal infladas significa mayor dificultad para manejar y tener que bajar la velocidad para mantener el control.
Los fabricantes pueden desarrollar llantas con gran resistencia al acuaplaneo y a la tracción en piso mojado. Sin embargo, el mantenimiento deficiente de las presiones de inflado puede hacer de una llanta excepcional, una pésima llanta.
Ajusta la presión de tus llantas de acuerdo a lo indicado en el manual del usuario. Verifica las presiones de inflado de tus llantas por lo menos una vez al mes y antes de viajar en carretera.
Si tiene dudas o desea mayor información ¡contáctenos!
Ing. Rocío Arciniega |