- Ginecología
 - Ginecología
 - Ginecología
 - Ginecología
 
HOME eMujeres.net Nuestros ServiciosConsulte al ExpertoEstas Curvas que VesEntre tu y YoContáctenos
eMujeres - consulte al experto: ginecologia, pediatria, obstetricia, medicina interna

 

MATEO

Lorena Careaga Cristina Goddard

Emmanuel David y sus hombres, los de mar y el de tierra, conversaban animadamente bajo la frondosa higuera de Bartolomé. El calor era intenso y lo mitigaban con cerveza helada y chicharrón crujiente, intercalando bromas con temas serios y preguntas al forastero. Empezaba a surgir en el heterogéneo grupo, una incipiente camaradería. El liderazgo de Pedro era reconocido por todos y el hosco pescador era siempre el primero en interpelar al Jefe. 

-¿Cómo es que sabes tanta cosa, Emmanuel?

-No menos de lo que sabes tú. Si dejaras a un lado tu precipitación y mal genio, y te dieras la oportunidad de escucharte, verías que tengo razón.

-¡Hasta crees que Pedro va a andar por ahí hablando solo!- soltó la carcajada Santiago del Trueno

-Yo no dije que hablara, simplemente que escuchara lo que su silencio le tiene qué decir…

-¿Por qué siempre con indirectas, Jefe? – preguntó con inocencia Andrés

-¿Cuáles? Si lo que les digo está más claro que el agua. Que no lo quieran ver, es otra cosa… A ver Juan del Trueno, ¿tú qué piensas?

-Sé que tienes la razón, como siempre. Pero necesito tiempo para entender lo que dices

- Y ustedes dos, ¿comprenden lo que le digo a Pedro? 

Felipe y Bartolomé  se miraron entre sí y nomás alzaron los hombros con desconcierto. Unos golpes recios en el portón sobresaltaron al grupo y todos guardaron silencio. Pedro alzó las cejas en dirección a Emmanuel David y luego miró de reojo al curtidor. El forastero le indicó con un ademán a Bartolomé, que fuera a atender el llamado. 


-¡Jefe! Es un inspector de Hacienda y pregunta por ti. ¿Y ora?

- Ofrécele una cerveza y dile que aquí estoy esperándolo 

Mateo Levy se aproximó  al grupo con cautela, llevando el portafolio negro a manera de escudo. Después de tantos años como recolector de impuestos, estaba acostumbrado al desprecio y miedo que su sola presencia inspiraba. Mientras escrutaba el rostro de Emmanuel, pensaba que ésta sería una diligencia como cualquier otra. 

-Señor David, ¿por qué no reporta ingresos cuando todo mundo sabe que sus navíos pescan toneladas de producto?

-El Nereida y El Tritón no son míos. Los barcos son propiedad de una cooperativa de pescadores integrada por los hombres que ve aquí. Ellos me venden el pescado. Yo no tengo ingreso alguno, más bien egresos.

-Señor David, tengo muchos años en este oficio… Si usted compra a la cooperativa, luego tiene que vender el producto con un margen de ganancia. ¡Esos son los ingresos que usted no declara!

-No los declaro, porque no existen.

-¡Ajá! ¿Y entonces qué hace con tanta tonelada de pescado y marisco que adquiere de esta inocente cooperativa?

-Los regalo… 

El inspector esperaba cualquier respuesta, menos esa. Emmanuel David aprovechó el desconcierto de Levy, le pasó otra cerveza y rodéandole los hombros con el brazo, discretamente lo apartó del grupo y se lo llevó hacia los linderos de la propiedad. Pedro y su gente los veían conversar afablemente y, pasado un largo rato, los vieron regresar sonrientes. 

-Mateo nos invita a comer a su casa. A partir de hoy, deja el SAT y se une a nosotros como contralor general. 

Continuará…


Cristina Goddard quiere saber tus comentarios, preguntas, críticas...Puedes contactarla en cdiazdelaserna@gmail.com

 

 
 
 
HOME eMujeres.net Nuestros ServiciosConsulte al ExpertoEstas Curvas que VesEntre tu y YoContáctenos
© 2012 Derechos Reservados CIISSA
Desarrollo: MEBECOM.com