Giüseppe Verdi
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Lic. Hortensia Flores G. |
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Giüseppe Verdi uno de los compositores de ópera más popular, tiene sus orígenes en condiciones humildes, nace, el 10 de octubre de 1813 en Roncole un pequeño caserío del ducado de Parma, de padres campesinos analfabetos Carlo Verdi y Luisa Uttini.
El padre de Giüseppe se dio cuenta que su hijo tenía aptitudes para la música, ya que tomaba clases de órgano del párroco de la iglesia vecinal, Pietro Baistrocchi, por lo tanto cuando Giüseppe tenía 12 años Carlo Verdi entendió que su hijo debía ampliar su preparación musical, por lo que decide enviarlo a Busseto (pueblo en la provincia de Parma) donde termina viviendo en la casa de una persona de grandes recursos llamado Antonio Barezzi. Se cuenta que cada fin de semana Verdi recorría descalzo los kilómetros que lo separaban de Roncole para ir a visitar a sus padres.
El Sr. Barezzi era un aficionado a la música y viendo las aptitudes del chico lo tomo bajo su protección, por lo que decidió costear sus estudios de música en el Conservatorio de Milán; en donde por cierto es rechazado a causa de su juventud y “sus pocas aptitudes para la música”, pero le recomiendan entrar como discípulo del compositor milanés Vincenzo Lavigna.
Cuando concluye sus estudios regresa a Busseto, y es nombrado maestro de música de Busseto además de contraer nupcias con Margherita Barezzi, hija de su protector y su novia desde la edad de 12 años.
En ese tiempo escribe su primera obra Oberto Conde de San Bonifacio que se estrena con poco éxito en 1839 en la Scala de Milán.
Giüseppe y Margherita tuvieron 2 hijos los cuales murieron extrañamente a la misma edad (año y medio) su hija en 1938 y su hijo en 1939, finalmente para aumentar su desdicha en 1940 muere su esposa de una encefalitis aguda.
La pérdida de su primera esposa y de sus dos únicos hijos lo aleja de la composición, pero un año después del deceso de Margherita, el Director Morelli de la Scala de Milán lo convence para que escriba la Opera Nabuco la cual crea en menos de 3 meses.
A partir de este momento escribe varias óperas, todas presentando personajes llenos de pasión y mostrando el drama humano y político de la época:
I Lombardi alla prima crociata (1843), Ernani (1844), Macbeth (1847), Luisa Miller (1849), Rigoletto (1851), Il trovatore (1853) La Traviata (1853), Las Vísperas Sicilianas (1855), Simone Bocanegra (1857) Un ballo in maschera (1859), La forza del destino (1862) y Don Carlo (1867), Aida (1871), el Réquiem (1874)
Entre las composiciones no operísticas de Verdi encontramos la cantata dramática Inno delle nazioni (1862), el Cuarteto para cuerda en mi menor (1873) un TeDeum, compuesto a los 85 años y otras obras religiosas.
Después de 13 años de haber escrito el Requiem, Verdi compuso la ópera que por muchos es considerada su obra maestra “Otello”, tiempo después compuso su última opera Falstaff (1893)
Verdi contrajo matrimonio nuevamente en 1859 con Giuseppina Strepponi (Clelia Maria Josepha Strepponi), exitosa soprano que interpretó el papel de Abigaille en el estreno de Nabuco y se retiró a la edad de 30 años.
Giuseppina, fue una fiel compañera para Verdi, que tuvo que soportar el rechazo social del pueblo de Busetto por ser madre soltera, hasta que adquirieron una finca en las afueras donde él disfruto de las actividades relacionadas con la agricultura.
El 21 de enero de 1901 es atacado por una parálisis cerebral y muere en Milán el 27 de enero sin recobrar el conocimiento. El 30 de enero a las siete de la mañana. Fue enterrado al lado de la Strepponi, en el Cementerio Monumental. Finalmente los restos de Verdi y su esposa fueron trasladados a una capillita al fondo del jardín de la Casa de Reposo, obra de Camillo Boito.
La obra de Verdi destaca por su intensidad emocional, sus melodías armónicas y sus caracterizaciones dramáticas, por lo que se dice que transformó la ópera italiana, que hasta entonces utilizaba argumentos tradicionales, libretos anticuados y enfatizaba la parte vocal.
Actualmente sus óperas se encuentran entre las más representadas y más populares en todos los tiempos.
¡Hasta la próxima!
Lic. Hortensia Flores G. |