- Ginecología
 - Ginecología
 - Ginecología
 - Ginecología

 

 
HOME eMujeres.net Nuestros ServiciosConsulte al ExpertoEstas Curvas que VesEntre tu y YoContáctenos
eMujeres - consulte al experto: ginecologia, pediatria, obstetricia, medicina interna

 

XII

TOMÁS

 

Lorena Careaga Cristina Goddard

— ¿A qué horas zarpamos, Jefe? No queremos que la borrasca nos tome por sorpresa.

— Hoy no nos haremos a la mar. Quiero que cenemos todos juntos, los trece, en la casa de Bartolomé. Ya mandé a los Del Trueno a comprar vino y comida. Felipe, Andrés y Tadeo se encargarán de cocinar algo sabroso. ¿Te gusta la idea, Pedro?

— Lo de la fiestecita me viene como anillo al dedo. Tengo ganas de echarme unos tragos con los amigos. Lo que no me cuadra son tus cuentas, Emmanuel. ¿De dónde sacas trece a la mesa? Además de ser mal augurio, los números no me dan: somos once y contigo, doce.

— Seremos trece porque nos acompañará Tomás, el mellizo… 


Pedro y algunos otros de la tripulación conocían bien a Tomás, aunque era un misterio de quién era gemelo. Decían por ahí que el hermano había muerto en el parto y que al niño sobreviviente le habían puesto el sobrenombre para que no se le olvidara el compañero. Algo había de razón, pues Tomás siempre parecía andar en busca de algo o de alguien. Su fama le precedía: escéptico y desconfiado como pocos. 

Llegó la tarde y, después de la presentación del nuevo integrante, Emmanuel David se sentó en el centro de la mesa larga. A su derecha, Juan, Pedro, Euscario, Bartolomé, Jacobo y Andrés. A su izquierda, Tomás, Santiago, Felipe, Mateo, Tadeo y Simón. Empezó a correr el vino, los ánimos se distendieron y se formaron grupos de camaradas que reían, discutían o simplemente contaban una y otra vez las mismas anécdotas. El único taciturno e inusualmente callado era Emmanuel David. 

— Santiago, Mateo. Ustedes ya no se cuecen al primer hervor. Emmanuel parece persona decente, pero todo su tinglado me da mala espina. El negocio es demasiado bueno para ser verdad. Aquí hay gato encerrado y me sorprende que ninguno de ustedes haya llegado al fondo del asunto. Algo no me cuadra…

— ¡Órale Tomás! Siempre desconfiando hasta de tu sombra. Pregúntale a cualquiera de los que están sentados en esta mesa, si el Jefe ha faltado a su palabra. Todo lo que nos ha dicho ha resultado cierto; lo que nos ha prometido, lo ha cumplido a cabalidad. ¿Por qué buscarle tres pies al gato? 

Antes de terminar la cena, Euscario se levantó sigilosamente y se retiró, aparentemente sin ser visto por nadie. Pero Tomás advirtió el movimiento y se inquietó. Su mirada se cruzó con la de Andrés y se levantó para irse a sentar al extremo de la mesa con él. Ambos se enfrascaron en una conversación sobre el recelo y desconfianza que generaba el extraño comportamiento del fugitivo. 

Emmanuel David se levantó, dió por terminada la celebración e invitó a los once a dar un paseo por el malecón para bajar la cena. Anochecía, la brisa marina refrescaba y las luces de las embarcaciones se confundían con las luciérnagas. Todo estaba en calma. 

Justo antes de llegar a la zona de muelles, el grupo fue sorpresivamente emboscado por la policía. Los rodearon apuntándoles con armas largas y cegándolos con luces de halógeno. Pedro alcanzó a ver a Euscario que murmuraba algo al oído del jefe de la tropa, al tiempo que señalaba con el dedo en dirección de Emmanuel David. Sin pensarlo, sacó un cuchillo, se abalanzó contra uno de los policías y le cercenó de un tajo la oreja. Sintió un tirón y se encontró cara a cara con el Jefe. 

— Déjalo, Pedro. Vienen por mí, nada tiene que ver con ustedes. ¿Recuerdas cuando te dije que Euscario sería pieza clave en nuestra empresa? 

Nadie se movió. La tropa se llevó a Emmanuel David, Euscario desapareció en la negrura de la noche y los demás se quedaron mudos e inmóviles por el sorpresivo ataque. Sólo una voz se escuchó: 

— Desconfiado seré, pero no estúpido. Euscario nunca fue de fiar y Emmanuel David no resultó tan limpio como pensaban. Ver para creer. 


Continuará… 

Cristina Goddard quiere saber tus comentarios, preguntas, críticas...Puedes contactarla en cdiazdelaserna@gmail.com 

 

 
 
 
HOME eMujeres.net Nuestros ServiciosConsulte al ExpertoEstas Curvas que VesEntre tu y YoContáctenos
© 2012 Derechos Reservados CIISSA
Desarrollo: MEBECOM.com