El templo del diente de Buda
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Lic. Hortensia Flores G. |
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En Sri Lanka en la Ciudad de Kandy, se encuentra un complejo arquitectónico formado por varios templos que es conocido bajo el nombre de Sri Dalada Maligawa, es decir “El templo del Diente de Buda”.
El templo lleva ese nombre tan singular, porque efectivamente en él se guarda una reliquia la cual es considerada una de las más importantes del budismo, el “Colmillo o Diente de Buda”.
Se dice que cuando Buda muere y es incinerado con sándalo como lo dicta la religión Budista, una de sus discípulas encontró en la pira funeraria el canino izquierdo de 2.5 cm, entonces se lo entregó al rey Dantapuri para ser venerado.
Por tratarse del diente del líder de una de las principales religiones de estos tiempos, “el budismo”, se creó la idea de que quien tuviera en su poder el diente, tenía el derecho divino a gobernar la tierra. Esta ocurrencia provocó una serie de guerras y conflictos lo que orilló al rey Paandu a tratar de destruir la reliquia o sacarla de la India para acabar con los problemas, pero cuenta la leyenda que al estar frente a ella inmediatamente se convirtió al Budismo y no pudo destruirla.
Al paso de los años, 800 aproximadamente, el Diente se encontraba en poder del rey Guhaseeva de Kalinga, lo que tenía muy molesto a sus súbditos ya que no podían aceptar que hubiera dejado de creer en Dios para adorar un diente.
Hemamala, hija del rey Guhaseeva, se casa con Dantha que es un príncipe de la ciudad de Udeni quién también se había convertido al Budismo. La pareja al ver todos los problemas que el diente ocasionaba deciden sacarlo del reino, acción que requería de mucho cuidado y astucia. Así es como se les ocurre esconder la reliquia en un adorno del cabello de la princesa, además de disfrazarse de brahmanes para pasar desapercibidos.
Danta y Hemamala se embarcaron en el puerto de Tamralipti situado en la desembocadura del río Ganges y llegaron al puerto de Lankapattana en las costas de Sri Lanka. Lugar donde se cuenta que Buda afirmó que su religión estaría segura durante 2500 años.
El rey Kithsirimevan recibió la reliquia con gran alegría y construyó un templo en su propio palacio, ordenando que a partir de ese momento todos los años se realizara una fiesta en honor del diente. Después de pasar por varias manos hasta tener que pagar un “rescate “ a los portugueses para que la devolvieran, la reliquia llegó a su última morada en la ciudad de Kandy,
Como en su momento lo dispuso el rey Kithsirimevan, se continúa con la tradición de honrar una vez al año la reliquia. Esta festividad se conoce como la “Perahera o la Procesión del Diente de Buda”, que viene a ser la mayor celebración de la ciudad de Knady.
La procesión se lleva a cabo en agosto, la idea es que coincida con la luna llena ya que Buda nació en un día de luna llena. Se compone de un desfile nocturno de elefantes vestidos con ropajes bordados e iluminados con bombillas, encabezados por el animal más grande y majestuoso que es adornado con fundas doradas en los colmillos y es el que tiene el honor de llevar en su espalda un pesado palanquín dorado en el que se transporta un copia de la reliquia y lo pasea por toda la ciudad. La fiesta dura 10 días llena de música y bailes.
El Templo del Diente de Buda nombrado por la UNESCO en 1988 como Patrimonio de la Humanidad, se compone de un conjunto de edificios rodeados por una muralla, está construido con una base de granito, mármol, madera esculpida y marfil.
La reliquia es expuesta en el relicario en la cámara sagrada rodeada de siete estupas de oro (arquitectura budista y hecha para contener reliquias, que deriva probablemente de los antiguos sepulcros funerarios) con incrustaciones de piedras preciosas que se encuentra en la primera planta del edificio.
La reliquia se exhibe tres veces al día entre las 6 y 7 de la mañana, 10 y 11 y por último 19 y 20 horas. Lo cual es anunciado con redoble de tambores y en ese momento se abren las puertas de plata adornadas de colmillos de elefante.
Cabe destacar que además sobre el santuario principal se encuentra un pabellón de oro construido en 1987 y el cerco que rodea al santuario también es de oro.
Como mencionamos anteriormente, el diente era cuidado por el rey en turno, quien por cierto era el único que podía contemplarlo, pero a partir de 1815 una asamblea de sabios y altos dignatarios durante la Perahera, eligen al guarda.
La reliquia del diente es considerada una representación simbólica de la vida de Buda y recibe ofrendas, y es objeto de diversos rituales y ceremonias.
¡Hasta la próxima!
Lic. Hortensia Flores G. |