En un país en el que el machismo nos identifica mundialmente, es increíble ver como es la mujer quien más destaca en el ámbito deportivo, y de una forma excepcional, como nunca lo han hecho los varones.
Y es que seguramente es resultado de esa cultura del esfuerzo femenino que hoy es privativo de nuestra sociedad, en la que las mujeres son quienes sacan adelante a la familia, casadas o solteras contribuyen en el gasto y no dejan de lado las obligaciones del hogar, el cuidado y la atención de los hijos.
Por tradición, las oportunidades en el mundo deportivo siempre son preferenciales para el varón y no lo digo en un afán de victimizarnos o de parecer feminista, pero lo cierto es que hay ejemplos muy claros, en el tenis, los premios económicos para mujeres están muy por debajo de los que se otorgan a los hombres.
Podríamos seguir enumerando varias situaciones, pero lo que aquí quiero remarcar no es la tragedia femenina en el mundo deportivo, sino por el contrario, destacar que la mujer es definitivamente la que nos representa más dignamente, a nivel internacional.
No me canso de mencionar a Lorena Ochoa y Ana Gabriela Guevara en este espacio, y es que ambas han sido los dos máximos baluartes del deporte nacional, junto con la ya retirada Soraya Jiménez que es la única mujer en conquistar un oro olímpico en la historia mexicana.
Por eso, hoy quiero destacar su labor, especialmente porque recién celebramos el día de lucha contra el cáncer de mama, celebración que está contagiando al mundo deportivo, como ustedes ya seguramente se percataron. Incluso en el fútbol se juega con un balón rosa en señal de apoyo a esta campaña tan importante.
A la lista que encabezan Ana Gabriela y Lorena, se suman la clavadista Paola Espinosa, la ciclista Nancy Contreras, la saltadora Romari Rifka y una larga lista que en la CONADE se encuentra ya como parte de las nominaciones para el Premio Nacional del Deporte que se entregará este mes, a la par de la celebración del Día de la Revolución Mexicana.
De hecho ya se debería considerar al deporte femenino como una categoría especial para no dejar fuera a toda esta generación de atletas mexicanas, que dignifican a la mujer a nivel mundial.
Cabe destacar lo que este mes ha ocurrido con nuestras máximas figuras, situaciones que van del cielo a la tierra. Mientras que Lorena sigue triunfando en casi todos los escenarios en que se para, y continúa en la cima del ranking mundial rompiendo records, para la velocista sonorense las cosas se complican, a grado tal que podría no acudir a la cita olímpica de Beijing 2008.
Ana Gabriela denunció la mala actuación del presidente de la Federación Mexicana de Atletismo, Mariano Lara, quien como ya es tradición en nuestro deporte se dedica a gozar de los viajes como recreación, sin ocuparse de su verdadera labor, que es la de apoyar las necesidades de sus atletas, como ocurrió en el Mundial de Osaka, Japón.
Ya Carlos Hermosillo, presidente de la CONADE intenta influir para que el dirigente abandone el cargo, condición que pone Ana para seguir compitiendo, pero las cosas se van a complicar mucho en los próximos meses, ya que los reglamentos parecen estar hechos a la medida de los dirigentes corruptos.
Mucho hablaremos de este caso en nuestras siguientes colaboraciones, pero en noviembre festejemos la importancia de la mujer en el deporte mexicano y ojalá sea motivo de homenaje durante la entrega del Premio Nacional del Deporte, por parte del presidente Felipe Calderón.
¡Saludos!
Martha