¿CÓMO FUNCIONA LA ADOPCIÓN/REUBICACIÓN DE MASCOTAS?
Por Andrea Balanzario Gutiérrez
La cultura de lo efímero afecta también a los animales domésticos; ahora más que nunca se ha dado este fenómeno de tratar a los perros, gatos, hurones, hámsters y un largo etc,etc. como pañuelos desechables. Pasado el entusiasmo inicial que puede incluso ser de unos días e inmediatamente se busca regalar o botar al animal. Tengo más de treinta años de dedicar todas las tardes a adoptar (recibir o ir por ellos) y reubicar mascotas para evitar la muerte indiscriminada de animales.

Hay razones muy válidas para buscar un servicio de reubicación como la chica de dieciocho años que me entregó sus dos perras porque tenía un cáncer generalizado; menos válidas como un cambio de residencia —si me cambiara de casa mi Rottweiler y Lorenza mi gata, serían prioritarias para mí— y otras francamente ridículas como “es que el perrito hace popó”.
Cualquier animal doméstico requiere tiempo y atención además de gastos importantes ya que la comida para perro subió casi un 100% el último año, las vacunas y desparasitantes son asimismo, caros; ni hablar de cirugías o internamientos hospitalarios. Bien…estas reflexiones deben considerarse ANTES de adquirir un animalito o antes de aceptarlo ya que en mi experiencia como intermediaria entre donantes y adoptantes he visto el desarrollo de un fenómeno: la “herencia” de perros y gatos, ni mencionar los animales abandonados en la carretera México-Toluca, La Marquesa o El desierto de los Leones.
¿Será la tan mencionada crisis económica? Lo dudo, más bien es una crisis de valores. No obstante hay muchas personas que trabajamos en varios aspectos de esta realidad que es el abandono o exterminio de animales que pueden tener una vida sana, larga y feliz. Por un lado están los “albergues” que trabajan bien, por otro la educación de las nuevas generaciones para lograr personas que sepan lo que incluye la tenencia responsable de mascotas y, last but not least este servicio de adopción y reubicación.
No podemos quedarnos con todos los animales que llegan o que “levantamos” de las carreteras pero sí podemos buscarles familias que los acepten y los tengan bien, podemos dar talleres en escuelas para que los niños aprendan a respetar de manera íntegra a los animales cercanos, como yo los llamo, también podemos sensibilizar con artículos periodísticos al público general para no aceptar a los perros y gatos sin dueño como elementos del paisaje urbano. Si sabes de alguien que ya no desee conservar a su mascota o la trate mal dale este teléfono: 01 72 21 67 50 27
¡Sí se puede!
andreabaalbek@hotmail.com
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