Carlota de Bélgica
La princesa María Carlota Amalia Agustina Victoria Clementina Leopoldina de Saxe-Coburg pasó a la historia como la esposa del Emperador Maximiliano I de México. Al asumir su marido el trono recibió el título de Emperatriz Carlota de México.
Hija única del rey de los belgas Leopoldo I y de Luisa María de Orleáns (hija a su vez del monarca francés Luis Felipe I de Orleáns), nació en 1840 en el castillo de Laeken, próximo a Bruselas. A los 17 años contrajo matrimonio con el archiduque de Austria, Maximiliano de Habsburgo, hermano menor del emperador austríaco Francisco José , en Bruselas, con quien se trasladó a Milán al ser nombrado éste gobernador de Lombardía-Venecia. Seis años después, cuando los monárquicos mexicanos ofrecieron al archiduque (que se encontraba en el palacio de Miramar, en Trieste) el trono de su país, Carlota lo animó (a decir de algunos lo animó fuertemente) a que aceptara el título de emperador, como así ocurrió en 1864, por lo que fue proclamado con el nombre de Maximiliano I.
Su mandato, conocido como el Segundo Imperio Mexicano (1864-1867) fue breve y agitado debido a los choques entre la guerrilla republicana y los ejércitos imperiales mexicanos y franceses. Los emperadores, que se habían instalado en el Castillo de Chapultepec de la Ciudad de México, no pudieron equilibrar sus políticas liberales con la plataforma de los intereses conservadores que les habían llamado a gobernar. En 1866 Francia, bajo la amenaza de Prusia y la presión de los Estados Unidos retiró sus tropas y el Imperio se vino abajo. Carlota que ya había destacado como atrevida viajera durante sus viajes a la península de Yucatán y las ruinas de Uxmal en 1865, decidió cruzar el Océano Atlántico en búsqueda de ayuda en Europa.
Siempre participó en la política interna mexicana y el 13 de julio de 1866, viajó a Francia para solicitar mayor ayuda militar al emperador Napoleón III, artífice del reinado de su esposo en México. Tras mostrar evidentes rasgos de locura, se dirigió al palacio de Miramar, en Trieste. En septiembre, se entrevistó con el papa Pío IX, con el objeto de aprobar un concordato con el Vaticano. El 6 de agosto de 1867, dos meses después de resultar fusilado su esposo, marchó a Bélgica, en cuyo castillo de Bouchout falleció sesenta años más tarde, víctima de pulmonía. Sus restos mortalesreposan en la cripta de la iglesia de Laeken
Comité Editorial eMujeres.net
|
|