Sor Juana Inés de la Cruz
Su nombre fue Juana Inés de Asbaje y Ramírez y nació en San Miguel de Nepantla, México, en 1651. Es considerada la mayor poetisa mexicana y gloria de las letras hispanoamericanas. Aprendió a leer y escribir a los 3 años de edad. Admirada por su talento y precocidad, fue apadrinada por los marqueses de Mancera. Pese a la fama que gozaba, en 1667 ingresó al convento de las carmelitas descalzas de México en donde permaneció por espacio de cuatro años tras los cuales lo abandonó por problemas de salud. Dos años mas tarde entró al convento de la Orden San Jerónimo, esta vez, definitivamente. Fue su manera de escapar al matrimonio, obligatorio en esos años y lograr su libertad intelectual. "Vivir sola... no tener ocupación alguna obligatoria que embarazase la literatura, el estudio, ni rumor de comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros" escribió.
Su celda se convirtió en punto de reunión de poetas e intelectuales, como Carlos de S. y Góngora, Tomás Antonio de la Cerda, marqués de la Laguna y su esposa, Luis Lara, condesa de Paredes, con quien le unió una profunda amistad. Así mismo, en su celda realizó experimentos científicos, reunió una nutrida biblioteca y fundamentalmente escribió una extensa obra que abarcó diferentes géneros.
Manuel Fernández de la Cruz,con el pseudónimo de sor Filotea de la Cruz hizo publicar la Carta atenagónica en la que Sor Juana critica al Sermón del Mandato del jesuita portugués Antonio Vieira acompañada de una Carta de sor Filotea de la Cruz en la que, aún reconociendo la inteligencia de la autora, le recomendaba que se dedicara a la vida monástica, más acorde con su condición de mujer, que a la reflexión teológica, ejercicio reservado a los hombres.
A pesar de la contundencia de su respuesta, en la que daba cuenta de su vida y reivindica el derecho de las mujeres al aprendizaje, pues el conocimiento "no solo les es lícito, sino provechosos", la crítica del obispo le afectó profundamente, tanto, que poco tiempo después, decidió vender su biblioteca personal y todo cuanto poseía, destinar lo obtenido a beneficenciay dedicarse por completo a la vida religiosa.
Sor Juana murió, en 1695, mientras ayudaba a sus compañeras enfermas durante la epidemia de cólera. La poesía del Barroco alcanzó con ella su momento culminante. Llamada desde entonces "la décima musa". Orgullo de México y del mundo.
Comité Editorial eMujeres.net
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