Michelle Bachellet, Presidenta de Chile
La historia personal de Michelle Bachelet está marcada, igual que la de Chile, por el golpe de Estado de 1973, que para ella significó la muerte de su padre, un largo exilio tras ser torturada en prisión y una vida a contracorriente.
Verónica Michelle Bachelet Jeria nace el 29 de septiembre de 1951, en Santiago de Chile, y a sus 54 años de edad, esta médica especializada en pediatría y experta en temas de defensa, combina su sólida preparación académica con las cualidades propias de una madre de clase media que ha criado sola a sus tres hijos luego de dos divorcios, demostrando con creces que no se acobarda ante los retos.
La carismática ex ministra de Defensa y militante del Partido Socialista (PS) triunfó en los comicios presidenciales el 15 de enero y el 11 de marzo 2006 se convirtió en la primera presidenta en la historia de Chile.
Su padre, el general de la Fuerza Aérea, Alberto Bachelet, era un militar cercano al presidente socialista Salvador Allende y había sido designado por el mandatario como jefe de la Oficina de Distribución de Alimentos, clave en esa época de desabastecimiento.
Michelle, quien tenía 21 años y era dirigente estudiantil, observó desde el techo de la Escuela de Medicina el bombardeo al presidencial Palacio de la Moneda. Ese mismo día, el general Bachelet fue detenido por agentes de la naciente dictadura pinochetista bajo cargos de “traición a la patria” y el 12 de marzo de 1974 murió en prisión de un infarto cardiaco,"a consecuencia de las torturas padecidas en prisión".
El 10 de enero de 1975, Michelle Bachelet y su madre, la antropóloga Angela Jeria, fueron arrestadas por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), quienes las condujeron a un centro de torturas conocido como Villa Grimaldi. Bachelet y su progenitora fueron sometidas a torturas y exhaustivos interrogatorios que culminaron a finales de enero de ese año, cuando las dejaron en libertad con la condición de que abandonaran el país.
Juntas partieron al exilio a Australia, donde vivía Alberto, el único hermano de Michelle, y tras cuatro meses en ese país viajaron a Alemania, donde decidieron radicarse.
Bachelet comenzó a trabajar como asistente de un médico en un hospital de Berlín Oriental, cerca de donde vivía, tomó clases de alemán y continuó sus estudios de medicina en la Universidad de Humboldt.
Durante su destierro se casó y divorció del arquitecto chileno Jorge Dávalos, padre de sus dos hijos mayores, Sebastián y Francisca, hoy de 27 y 21 años.
Fue un periodo complejo para las dos mujeres, marcado por el dolor de la muerte del general Bachelet y la implacable persecución, asesinatos y torturas emprendidos por Pinochet contra todos sus opositores políticos, entre ellos varios amigos y conocidos de ellas.
En 1979, ella y su familia regresaron a Chile, donde retomó sus estudios de medicina en la Universidad de Chile y se graduó en 1982, en plena dictadura pinochetista, la cual le rechazó “por razones políticas” una solicitud para ingresar al sistema de salud pública.
Sus altas calificaciones la hicieron ganar una beca del Colegio Médico de Chile, con la cual cursó la especialización en pediatría y salud pública en el Hospital Roberto del Río. Mientras concluía su especialidad médica participó en las actividades políticas que permitía la dictadura, fue activista de la Comisión Chilena de Derechos Humanos y de la Comisión Pro Retorno y acudía en las protestas contra Pinochet.
Michelle participó de manera activa en las actividades políticas que permitieron el retorno a la democracia, en particular en el plebiscito de 1988, cuando los chilenos votaron en forma mayoritaria por el “NO” a la continuación del régimen de Pinochet.
En 1990 se restauró la democracia tras los comicios ganados por la Concertación de Partidos por la Democracia, una alianza integrada por el PS y los partidos Democracia Cristiana, por la Democracia y Radical Social Demócrata, la cual postula ahora a Bachelet.
Separada de su primer marido, contrajo nupcias con el médico Aníbal Henríquez, de quien se divorció años después, y en 1993 nació su hija menor, Sofía Henríquez. En 1994 fue designada asesora del Ministerio de Salud, al tiempo que se interesó por los temas de defensa motivada por la escasa importancia que se daba a ese asunto en su entorno político socialista.
Realizó un curso sobre estrategia militar en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos y, al quedar en primer lugar, en 1997 se le premió con una beca para un posgrado de defensa continental en el Colegio Interamericano de Defensa, en Washington.
Bachelet, quien además del español y el alemán domina con fluidez el inglés, el francés y el portugués, participó en las actividades del exilio chileno y del PS, nunca alcanzó notoriedad política. Hace seis años, en vísperas de los comicios que llevaron a Ricardo Lagos a la Presidencia, Bachelet era una virtual desconocida, pero su nombramiento como ministra de Salud en 2000, y después de Defensa, la proyectaron al primer plano político nacional.
Bachelet nunca pensó llegar a vivir un momento como el de hoy, porque no buscó cargos de figuración pública.
Al regreso del exilio, se sumergió en el trabajo de los hospitales públicos, de allí la sacó el presidente Ricardo Lagos y la nombró Ministra de Salud, en el 2000, con la tarea, considerada casi imposible, de terminar en tres meses con las filas en la sanidad pública. En ese primer ministerio Bachelet saltó a las páginas de la prensa local por sus actos de gran cercanía a la gente que poco a poco, la elevaron a la cima de todas las encuestas que medían popularidad en el país.
En el 2002 Lagos modificó su gabinete lo que le reservaba un nuevo reto: asumir la cartera de Defensa, convirtiéndose así en la primera mujer con ese cargo en Chile y en América Latina, jefa de uno de los sectores más conservadores, cerrados y controvertidos de Chile.En octubre de 2004 dejó sus responsabilidades ministeriales para dedicarse de lleno a la candidatura.
La sociedad chilena fue atraída por esa mujer marcada por el golpe militar de 1973 y que ahora era parte de la transición emprendida por el Ejército chileno, institución que dejaba atrás su pasado pinochetista en busca de la reconciliación nacional.
Bachelet comenzó a despuntar en las encuestas de opinión y dejó atrás a notables figuras de la Concertación como el actual secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y la ex canciller demócrata cristiana Soledad Alvear.
Sin adversarios internos con su nivel de popularidad, ella fue proclamada sin problemas candidata presidencial de la Concertación en septiembre pasado y el 15 de enero se convirtió en presidenta electa de Chile. La socialista Bachelet obtuvo el 53,49 por ciento de los votos, mientras que Piñera logró un 46,50 por ciento.
"Gracias por elegirme para liderar a Chile en esta travesía", agradeció Bachelet."Mi gobierno será un gobierno de unidad seré la presidenta de todos los chilenos". Bachelet será la cuarta presidenta electa democráticamente en Latinoamérica tras la nicaragüense Violeta Barrios de Chamorro, la panameña Mireya Moscoso y la guayanesa de origen estadounidense Janet Jagan.
El 11 de marzo de 2006, Michelle Bachelet recibe del entonces presidente de Chile, Ricardo Lagos, la banda presidencial en el Congreso Nacional chileno para cumplir con un periodo de cuatro años en el cargo y convertirse así en la primera mujer en asumir el mandato.
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